¿Qué es el fraude en el streaming?

No cabe la menor duda de que los servicios de streaming de música como Spotify y Apple Music están dominando la distribución musical en el mundo digital. Con el streaming ganan tanto el artista como el público. Los artistas ganan dinero por cada stream de su música, mientras que los oyentes pueden llevar su música a todas partes sin tener que descargar nada.

Los artistas, productores, sellos discográficos y todos los dueños de derechos musicales, hacen lo posible para que su contenido se reproduzca a través de streaming el mayor número de veces. Pero en un mundo que se rige por las estadísticas, surgen muchos problemas potenciales en las cifras del streaming, como por ejemplo el fraude en el streaming. Algo así podría fácilmente arruinar el desarrollo de la carrera musical de un artista. Y tú podrías ser uno de los muchos artistas que están generando streams fraudulentos sin darte cuenta. ¿No te parece que está mal?

Pero entonces ¿qué es el fraude en el streaming?

El fraude en el streaming es exactamente lo que parece: intentos fraudulentos de generar streams y manipular una plataforma para que pague a un artista por reproducciones de canciones que en realidad no fueron escuchadas por oyentes y fans reales, sino por los llamados “streams artificiales”. También los distribuidores y las tiendas se refieren a estas acciones como “actividades de streaming anormal”, “manipulación del streaming” o “fraude a la tienda”.

Un stream ficticio no refleja ningún dato auténtico. Por el contrario, estos flujos fraudulentos pueden ser generados por procesos automatizados, también conocidos como scripts o bots.

Por qué nunca debes confiar en un stream falso.

No hace falta ser Sherlock Holmes para darse cuenta cuando se trata de cifras poco fiables de streaming. Ya sea que para ganar unos cientos de streams extra uses bots de streaming, que repitas tu canción durante horas, o incluso si le pagas a un tercero aparentemente autorizado que te garantiza streams o colocaciones en listas de reproducción, la verdad, no vale la pena.

Spotify incluso establece en sus términos y condiciones que “queda estrictamente prohibido aumentar artificialmente el número de reproducciones mediante el uso de cualquier bot, script u otro proceso automatizado.”

Como artista de  Monopolio Media, si te ves involucrado en un fraude de streaming y se te descubre, es probable que tu música sea eliminada de todas las tiendas y plataformas de streaming, y que además no recibas ningún pago. También es casi seguro que te llegue una advertencia oficial de nuestra parte y que cancelemos tu cuenta.

“¡Pero yo no sabía que eso que estaba haciendo era considerado un fraude en el streaming!” No te preocupes. Sucede más a menudo de lo que crees. Puede ser que se te acerque un tercero de apariencia muy profesional, haciéndose pasar como promotor musical, quien te garantice que a través de él obtendrás una cantidad impresionante de streams. Por muy confiables, siempre tienes que confirmar su legitimidad y recuerda el viejo dicho: “Si crees que algo es demasiado bueno para ser real, probablemente tengas razón”

¿Y qué se está haciendo al respecto?

A medida que evolucionan las maneras en que consumimos música, la industria musical está encontrando formas más eficientes de acabar con el streaming fraudulento. Cada día, las plataformas de streaming se esfuerzan por ayudar a detener el abuso del streaming, eliminando constantemente los contenidos que infringen sus términos y condiciones. Además, los servicios de streaming como Spotify cuentan con personas que monitorean las cifras de streaming que parecen sospechosas, en tanto desarrollan herramientas tecnológicas para identificar y combatir la manipulación del streaming.

Spotify, por ejemplo, utiliza “una combinación de algoritmos y monitoreo manual por parte de los empleados, para detectar streamings fraudulentos e intentar eliminar las cuentas de usuarios falsos, sacándolas de nuestras métricas de forma continua y exigiendo a los usuarios que restablezcan sus contraseñas cuando sospechamos que sus cuentas han sido afectadas por esta práctica”. Esto parece ser suficiente para que todo mundo sepa que nadie puede burlarse de sus algoritmos.

Para concluir…

No importa de qué manera se produzcan los streamings fraudulentos, nunca van a ser confiables. Recuerda que distinguir los streamings fraudulentos de los legítimos es más fácil de lo que crees. Y que casi todo el mundo sabe que tener un conteo más alto no necesariamente significa tener mayor talento. Aun si parece legítimo el servicio que te promete ganancias por el número de streams, existe una probabilidad muy grande de que sus prácticas sean ilegales. Así que, ¿no te parece mejor ir sobre algo seguro?

Al fin y al cabo, lo único que queremos tanto Monopolio Media como nuestros socios de negocios es que seas exitoso en tu carrera como artista. Por eso te recomendamos que siempre tengas en mente lo siguiente: obtenerlo de manera fraudulenta siempre será más perjudicial que útil para tu carrera.

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